19 oct 2014

3 consejos para principiantes en el yoga

19 oct 2014
Siempre que comenzamos algo nuevo tenemos cierto sentimiento de agitación e incertidumbre por lo desconocido, pero en la mayoría de los casos son impresiones completamente infundadas. A veces un pequeño detalle puede hacer que tengamos una primera impresión completamente negativa, quizás hasta el punto de nunca querer intentar esa actividad otra vez.

yoga para principiantes
El yoga tiene numerosos beneficios para la salud. Los beneficios del yoga actúan tanto a nivel físico como a espiritual, por lo que sería realmente desafortunado dejar a un lado tal práctica por el simple hecho de haber tenido una mala primera impresión. Con esto en mente, en este artículo proponemos 3 sencillos consejos para que los principiantes en el yoga puedan empezar a dar los primeros pasos en esta disciplina sin frustrarse y sin perder la motivación.

1º. Planifica qué quieres obtener del yoga

La verdad es que existen numerosos y diferentes estilos en el yoga, cada uno con diferentes cualidades. Pregúntate qué es lo que te atrajo del yoga e infórmate acerca de un estilo que se enfoque específicamente en eso. Ponte metas a nivel físico, mental o espiritual y habla con un instructor acerca de ello antes de empezar. Un maestro de yoga, te podrá explicar si tus metas son realistas, si apuntan demasiado alto o demasiado bajo. Asegúrate de que tus metas incluyen un margen de tiempo determinado en el que puedas medir tus avances.

2º. No tengas prisa por avanzar en tu aprendizaje, tómatelo con calma

Muchas personas que deciden practicar yoga, cometen el gran error de querer dar saltos apresurados en el aprendizaje y omiten muchas de las lecciones iniciales, pensando que obtendrán resultados más rápidos y tangibles. Sin embargo, en la mayoría de los casos sólo consiguen llegar a un punto donde no son capaces de continuar su aprendizaje ya que omitieron las primeras clases, fundamentales para procesos posteriores. Como es lógico, esta situación provoca frustración por lo que debes evitarla.

El mejor camino es empezar con las lecciones progresivamente, hasta un punto donde puedas determinar cuál de los tantos estilos del yoga verdaderamente te atrae o te conviene más.

3º. Elige al instructor adecuado

Tradicionalmente, un yogui tuvo que ser aprendiz de un gurú experto durante muchos años antes de que pudiera enseñar hasta la más simple de las técnicas en el yoga.

Hoy día, existen numerosos cursos de yoga que duran unas pocas semanas, o incluso días, donde muchas personas terminan creyendo haber dominado alguna técnica específica del yoga y se lanzan como maestros a enseñar. Un profesor cualificado no necesariamente será fantástico y un profesor no cualificado no necesariamente será terrible, pero las probabilidades seguramente están a favor de la primera opción. Por tanto, es una buena idea comprobar a fondo la procedencia y cualificación de los instructores, antes de empezar a recibir clases de alguno de ellos.